Normalización, acreditación, y certificación en el sector servicios.

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Angel Luis Vazquez

Economista Mediador Civil, Mercantil y Concursal Administrador Concursal Experto contable, financiero y Fiscal Coach

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FUENTE: Varias

Ante la proliferación de certificados y acreditaciones a los profesionales de lo que podríamos denominar “nuevas profesiones” como el coaching, la mediación, el compliance, etc., conviene aclarar que no todo es lo mismo, ni todo vale.

 

En los últimos años se han desarrollado una serie de actividades profesionales, que han dado lugar a la incorporación al mercado de nuevos profesionales especializados en estas actividades, muchos de los cuales son jóvenes licenciados con muchas ganas y poca experiencia, deseosos de triunfar en un mercado totalmente saturado que recurren a la certificación como elemento diferenciador que los catapulte hacia el éxito en sus distintas profesiones.

Ante esta oportunidad de negocio, surgen multitud de empresas y asociaciones que ofrecen la certificación en las distintas disciplinas. Muchas son serias y prestigiosas como son las Certificaciones Microsoft, SAP, CISCO y Oracle en el sector informático, las certificaciones de Cambridge en el sector de idiomas, los certificados IPr en ingeniería, o los EFA (European Financial Advisor) en el sector financiero.

Pero otras muchas, como bien describe la famosa fábula de Samaniego …

A un panal de rica mil dos mil moscas acudieron …

Que lo único que pretenden es aprovecharse de la ilusión de estos profesionales con la única intención de “tomarles sus dineros” a cambio de un papel que en muchos casos no sirve para nada.

La mejor forma de prevenirnos contra los mercachifles[1] y cantamañanas[2] es conocer lo que es un proceso de certificación en base a una norma internacional.

Empecemos por definir lo que es una norma

Las normas son un modelo, un patrón, ejemplo o criterio a seguir. Una norma es una fórmula que tiene valor de regla y tiene por finalidad definir las características que debe poseer un objeto y los productos que han de tener una compatibilidad para ser usados a nivel internacional. La finalidad principal de las normas es orientar, coordinar, simplificar y unificar los usos para conseguir menores costes y efectividad.

Según AENOR (Asociación Española de normalización), una norma es un documento de aplicación voluntaria aprobada por un organismo de reconocido prestigio que establece especificaciones técnicas basadas en los resultados de la experiencia y del desarrollo tecnológico, que nos servirán de guía en los distintos procesos o servicios.

Según el organismo que las aprueba podemos distinguir entre:

ISO: International Organization for Standardization

EN: Norma europea aprobada por algún Organismo de Normalización europeo: CEN, CENELEC, ETSI

UNE: Una norma española de AENOR

Las normas pueden ser cuantitativas (normas de dimensión, por ej. las DIN-A, etc.) y cualitativas (las 9000 de calidad, etc.). Los campos de aplicación son amplios y en el ámbito de la información científica y técnica es también muy importante.

De acuerdo con la ISO, la normalización es la actividad que tiene por objeto establecer, ante problemas reales o potenciales, disposiciones destinadas a usos comunes y repetidos, con el fin de obtener un nivel de ordenamiento óptimo en un contexto dado, que puede ser tecnológico, político o económico.

Las normas técnicas (ISO, EN, UNE) se elaboran en el seno de alguno de los organismos de normalización que hemos vistos antes a través de los Comités Técnicos de Normalización mediante un procedimiento establecido al efecto.

En muchos casos, las distintas normas se homologan a nivel internacional, y así tenemos por ejemplo la ISO-EN-UNE-9000 relativa a la calidad o la ISO-EN-UNE-14001 relativa al medioambiente.

Ahora ya sabemos que las normas ISO, EN, UNE no pueden elaborarse por cualquiera, y se tienen que elaborar siguiendo unos rigurosos procedimientos establecidos al efecto, lo que nos da cierta seguridad sobre su conveniencia y eficacia para el fin que se han emitido.

Una vez aclarado lo que es una “norma” pasamos a ver dos nuevos conceptos:

La certificación. La Organización Internacional de Normalización (ISO) define a la certificación como “atestación por tercera parte relativa a productos, procesos, sistemas o personas”, entendiéndose por atestación la actividad que se basa en la decisión tomada luego de la revisión y consiste en autorizar y emitir una declaración de que se ha demostrado que se cumplen los requisitos especificados. Esta declaración puede ser un certificado o una marca de conformidad.

La certificación es la declaración de un tercero (Organismo autorizado) de que la actividad (productos, procesos, sistemas o personas) cumplen con los requisitos especificados en una norma.

Ya hemos visto las definiciones de normalización y certificación, por lo que solo nos queda ver quien acredita a los organismos certificadores.

La acreditación es un procedimiento por el cual un Organismo autorizado reconoce que una empresa tiene las competencias necesarias para realizar una determinada actividad de evaluación de la conformidad. Por ejemplo, en España la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC) es la que se encarga de acreditar https://www.enac.es/ .

El acreditador es el encargado de evaluar las competencias técnicas de los organismos de certificación, corroborando que todos los requisitos que se encuentran reconocidos internacionalmente, se encuentran normalizados https://www.enac.es/documents/7020/2d5189fb-09dd-4fa8-9b16-7899f4a4f07e.

Organismos certificadores conocidos que operan en España son AENOR, Bureau Veritas, SGS, APP plus, pero existen otros acreditados en ENAC con el mismo rigor.

No tengo nada en contra de las certificaciones emitidas por empresas y organizaciones líderes en su sector que con su forma de actuar han marcado un standard como las ya comentadas Microsoft, SAP, CISCO y Oracle en el sector informático, Cambridge en el sector de idiomas, los IPr en ingeniería, o los EFA (European Financial Advisor) en el sector financiero, pero si en tu actividad no existe un estándar de referencia como las comentadas anteriormente …

Si quieres que tu certificación realmente aporte valor a tu marca, tienes que certificarte utilizando como patrón de referencia una norma ISO-EN-UNE emitida específicamente para tu actividad y que te certifique un organismo certificador acreditado por ENAC. Todo lo demás es perder tu tiempo y tu dinero.

 

FUENTES DE REFERENCIA:

AENOR www.aenor.es

ENAC www.enac.es

BUREAU VERITAS www.bureauveritas.es

ISO 14001: Normalización, certificación y acreditación (2014) http://www.nueva-iso-14001.com

¿Qué es la normalización? http://www.fceia.unr.edu.ar

 

 

[1] RAE. Mercader de poca importancia.
[2] RAE. Persona informal, fantasiosa, irresponsable, que no merece crédito.

CGR ALV

Ángel Luis Vázquez Torres Economista Mediador Civil, Mercantil y Concursal Administrador Concursal Experto contable, financiero y Fiscal Coach

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