La Neurociencia aplicada al proceso de Mediación.

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Angel Luis Vazquez

Economista
Mediador Civil, Mercantil y Concursal
Administrador Concursal
Experto contable, financiero y Fiscal

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FUENTE: Francisco Góngora: https://resuelveahora.wordpress.com/2015/05/08/la-neurociencia-aplicada-al-proceso-de-mediacion/

Tener conocimientos básicos de cómo funciona el cerebro humano, de cómo percibe los acontecimientos, cómo se desarrollan los procesos emocionales, los procesos cognitivos y qué partes de nuestro cerebro están implicadas en la toma de decisiones, puede resultar un área de conocimiento bastante relevante, que nos puede dar herramientas que podemos aplicar a las mediaciones.

La Neurociencia, es la ciencia que se dedica al estudio del sistema nervioso, permitiendo avances en la comprensión del pensamiento, las emociones y el comportamiento.

El lenguaje en general y la formulación de preguntas en particular, son herramientas fundamentales para un mediador. Las preguntas son importantes en función de las respuestas que evocan.

Los hallazgos ofrecidos por la neurociencia, nos aportan información valiosa sobre cómo nuestros pensamientos, sentimientos y comportamientos están implicados de forma directa en el ciclo de desarrollo y resolución de un conflicto.

Tres formaciones o cerebros independientes

Podemos afirmar que tenemos tres o cerebros independientes (Teoría de Mac Lean), el racional o neocortex, el emocional o límbico y el reptiliano. Los tres cerebros están interconectados a nivel neuronal y bioquímico y trabajan juntos en la toma de decisiones.

De hecho, es el cerebro emocional el  que nos permite tomar decisiones inteligentes con rapidez, ya que busca en su base de datos de experiencias anteriores. Si tuviéramos que confiar únicamente en nuestro cerebro racional (neocórtex), tardaríamos una eternidad para tomar decisiones simples, como qué marca de gel de ducha comprar.

Bloqueo emocional.

Las emociones están presentes siempre y son cruciales para la toma de decisiones, pero también pueden provocar efectos no deseados. Una situación de enfrentamiento puede desencadenar emociones negativas que pueden inhibir nuestra capacidad para hacer frente a los conflictos de una manera constructiva.

Cuando estamos enfrascados en un conflicto, se producen cambios en nuestro cableado neuronal y a veces no somos capaces de comportarnos de manera racional. Lo que sucede es que la amígdala, núcleo cerebral encargado de hacer que la toma de decisiones se produzca con las aportaciones de los diferentes centros cerebrales, se bloquea de modo que se interrumpe la comunicación entre las diferentes partes de nuestro cerebro, sobre todo el emocional y el racional. Cuando estamos en este estado, la información entra al cerebro emocional, pero se interrumpe el acceso al cerebro racional, y es lo que se conoce como secuestro emocional.

El poder de la empatia.

Trabajos recientes en neurociencia han demostrado que las emociones son contagiosas, es decir que pueden moverse entre nosotros sin que seamos conscientes de ello.  Esto es posible gracias a las neuronas espejo en el cerebro, que reaccionan de manera favorable a la expresión neuronal de las emociones de los demás. Estas neuronas “disparan” en nosotros lo que otros parecen estar experimentando.

El descubrimiento de las neuronas espejo, inició una revolución en nuestra comprensión del modo en el que al interactuar con los demás, usamos el lenguaje no verbal (gestos, expresiones, posturas corporales, el tono de voz…) para comunicar nuestras intenciones y nuestros sentimientos.  Son estas neuronas las que explican la imitación y la empatía.

Las partes llegan a un proceso de mediación con su propia visión de la realidad.

Tenemos una tendencia natural a creer que la forma en que nosotros vemos el mundo es la mejor, pero el problema es que la otra parte también piensa lo mismo.

Si somos capaces de ver más allá de nuestra visión del mundo y tener en cuanta algunas de las informaciones que llegan desde la otra parte, si podemos dejar de lado algunos de nuestros esquemas previos y valorar esquemas alternativos, entonces podremos entrar en la fase de resolución del conflicto, que va a suponer una nueva forma de ver la realidad para los dos partes.

Cuando llegamos a este estado, podemos decir que hemos cambiado y hemos ampliado nuestra realidad. Vamos a tener una nueva comprensión del mundo y un nuevo conjunto de redes neuronales dotadas de significado que van a propiciar la solución del conflicto.

Isabel Bader fue la primera persona en identificar este ciclo de resistencia o narcisismo, apertura al punto de vista del otro y por último resolución realista, que se produce durante los procesos de mediación de conflictos. Este concepto está totalmente sostenido por estudios de las bases neuronales del conocimiento , el aprendizaje, la comprensión, la memoria y la identidad.

Entender cómo funciona nuestro cerebro es uno de los grandes retos de la humanidad y sin duda un área apasionante cuyos estudios pueden ser aplicados a los procesos de mediación y negociación, ayudando a los  mediadores en su trabajo como intermediarios y conciliadores de conflictos.

CGR ALV

Ángel Luis Vázquez Torres Economista Mediador Civil, Mercantil y Concursal Administrador Concursal Experto contable, financiero y Fiscal Coach

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